El Sendero de Venus: El Camino Personal de las mujeres hoy en día

Desde mi experiencia personal, la mujer siento que transita un viaje propio y personal en su vida. Muchas antes que yo han documentado, investigado y relatado este camino. Desde Jean Shinoda Bolden en su libro Las Diosas de cada mujer, como Clarissa Pikola Estés con el mítico Mujeres que corren con los lobos. Maureen Murdock y su libro fantástico de Ser mujer un viaje heróico. Y muchisimas más que de una manera u otra han llegado a la misma conclusión

Yo lo he querido llamar :El Sendero de Venus ya que como te intentaré explicar más adelante Venus para mi es la que nos está guiando y marcando el camino. No sé aún decirte si es una fuerza arquetípica, una corriente energética o algo que se me escapa de mi campo mental y de creencias. Pero estoy segura que lo que es el sentido de este sendero seguro que te va a llegar.

El Sendero de Venus no es solo una corriente mística, sino un camino profundo y transformador que invita a las mujeres a reconectar con su esencia más auténtica y poderosa. Venus, la diosa del amor, de la belleza y la creación, se presenta como una escuela de misterios que tiene el corazón como centro. En este viaje, cada mujer descubre cómo sanar las heridas más profundas: la vergüenza, el abandono, el rechazo y el exilio. Este es un recorrido hacia la curación, la reconexión con el propio poder y el despertar del amor propio.

No sanamos, recordamos.

Y lo hacemos de la mano deVenus la maestra curandera que nos ayuda a reconciliarnos con nuestro cuerpo, nuestra sexualidad y nuestra alma. En el camino de Venus, aprendemos a liberar las heridas que nos separan del amor, entendiendo que el amor no es solo un sentimiento, sino una energía poderosa que todo lo une. En la antigua tradición, Venus no solo era la diosa del amor, sino también la luz que ilumina nuestras mentes y almas. Como dice Picknett, Venus es la «portadora de la luz», iluminando tanto la conciencia como la psique. A través de la sexualidad y el cuerpo, Venus nos conecta con la conciencia superior y nos da acceso al poder espiritual. En este sentido, reconectar con Venus es también reconectar con nuestra propia luz interna.

Y con la sexualidad, también viene a hacer su trabajo…

Venus no solo es la diosa del amor, sino también de la sexualidad y la creatividad. La sexualidad, tal como se entendía en tiempos antiguos, es una vía directa hacia la conciencia superior. Despertar esta energía nos permite acceder a una comprensión más profunda de nuestra conexión con el universo y con nosotros mismos. Sin embargo, a lo largo de la historia, la religión y las estructuras patriarcales han demonizado la sexualidad femenina, despojando a las mujeres de su poder creativo. En el camino de Venus, las mujeres deben recuperar su derecho a desear, a disfrutar de su sensualidad y a vivir una sexualidad libre y plena.

Hay una premisa en el Sendero de Venus: Poner el Corazón como centro de la transformación personal.

Venus es también el 4º chakra, el centro cardíaco, el lugar donde se regula nuestra relación con el mundo y con nosotras mismas. Esta conexión con el corazón es esencial para experimentar la coherencia emocional y espiritual. Al nutrir nuestro amor propio, somos capaces de dar amor auténtico a los demás, sin caer en las sombras del abandono o la desvalorización. Venus nos invita a cuidar nuestra relación con nosotras mismas, a valorar nuestros deseos y a vivir en armonía con nuestro cuerpo y nuestras emociones.

¿Sabías el vínculo que tiene Venus con Inanna? : La Diosa del Amor y la Guerra?

En la tradición mesopotámica, la diosa Inanna, vinculada a Venus, representa tanto la dulzura del amor como la ferocidad de la guerra. Esta dualidad es esencial en el camino de Venus, ya que nos enseña que el amor no es solo suavidad, sino también fuerza y determinación. Inanna nos recuerda que para sanar nuestras heridas y encontrar nuestra verdadera fuerza, debemos enfrentarnos a nuestros miedos y traumas. El vínculo entre Inanna y su hermana Ereshkigal, diosa del inframundo, es una metáfora de la reconciliación interna de nuestras sombras. Venus, al igual que Inanna, nos invita a integrar todas las partes de nosotras mismas, incluidas las más oscuras, para poder brillar con todo nuestro poder.

Venus en realidad la podemos encontrar como referencia en MUCHAS culturas.. en la Egipcia, Romana, Griega… es increíble como lleva años guiándonos!

El Desafío de desvelar las capas…

El camino de Venus es también un reto de desvelar las capas que nos separan de nuestro verdadero ser. A menudo, las mujeres vivimos atrapadas en las expectativas sociales, familiares o personales, y esto nos impide conectar con nuestra esencia más profunda. En el sendero de Venus, aprendemos a mirar dentro de nosotras mismas, a sanar nuestras heridas y a abrazar nuestra energía femenina con todo su poder y belleza. El viaje hacia Venus es, por tanto, un proceso de autodescubrimiento, de conexión con nuestro corazón y nuestra sensualidad, y de recuperar el deseo de vivir plenamente.

El Sendero de Venus es un camino personal de cada mujer.

Venus no es solo una diosa del pasado, sino una guía poderosa para las mujeres de hoy. Su sendero nos invita a sanar, a amar y a crear, a recuperar nuestra energía femenina y a vivir en coherencia con nuestro ser más profundo. Al caminar este camino, las mujeres tienen la oportunidad de reconectar con su propio poder, sanar las heridas del pasado y crear una vida más plena y satisfactoria.

Este viaje hacia Venus es, al final, un viaje hacia nosotras mismas.

Ojalá alguien con amor te guie en este propio sendero.

Con amor,

Silvia Sepúlveda

Fiel amante de la vida.